domingo, 21 de agosto de 2016

Lavados diarios


El pensamiento guía incluso entre tinieblas. Cada pensamiento es una definición, un protocolo. Busca imponerse sobre la crisis. El pensamiento acusa, juzga. Es un partido. Grande o pequeño, pero firme. Este mundo no es ideal. Lo ideal no es de este mundo. Todo lo ideal en él es una construcción de lo vulgar. Una construcción mental. Más cerca de la perfección que lo físico. 

Este hombre no es ideal, sino vulgar. Por eso le inspira lo ideal. Puede reconocer serenamente que envejecer es empezar a morir. Los enigmas son peligrosos, inciertos. Grotescos y burlescos. Quiméricos. Vale la pena evitarlos, y sobre todo, no prestarse a ellos, ni provocarlos. 

Estoy convencido de saber muchas cosas inútiles. No sospeches ignorancia, sino conocimiento. De la ignorancia no se puede sacar nada, pero del conocimiento sólo sale la verdad. Tómate en serio a ti mismo, antes de que empieces a fingir para los demás de nuevo. El público es el resto del mundo. El espectáculo es insustancial. El decoro es distracción agradable. 

Mis nervios se deshacen con el placer y se encogen con el dolor. Siempre mandan. Las partes se unen en la armonía y se restan en el caos. El todo es mayor. No soy mis órganos, ni mi cerebro, ni una proyección de él, ni mi psique, ni mi inconsciente. Usa el cuerpo y ya no serás parte de él, en tu pensamiento. 

La guerra es una competición angustiosa. Breve y rápida. Veo la repetición ante mis ojos y la siento detrás de ellos. Cada uno ama su costumbre. Entrenamiento es simulación. Exige objetivos. Van primero. Las memorias rebosan sentimientos. La memoria es la inmortalidad del alma. 

Tememos más ser decepcionados que decepcionar nosotros mismos. Todas las preocupaciones son éticas. No hay más estados. No hay otros. Delimitar es necesario. Protegemos el miedo con celo, pero eso que evitamos penetra por el hueco más pequeño e insospechado. Penetra sin esfuerzo, sin angustia. Sin ira. La atención es parcial. El resto del mundo no existe. Todos los sacrificios son personales. 

Fracasará la huida, pero insistirá. Retornará al principio, inexorablemente. La huida de lo vulgar hacia lo ideal será más eficaz en el futuro. Lo que no asciende, desciende. El movimiento tiene dos mitades, dos direcciones, dos sentidos. Esas dos mitades forman el todo. Una dualidad. Si se puede descomponer, se puede entender. 

Hablo como intruso apasionado y persistente. He aquí las dos mitades de la realidad, la dualidad del ser. Un cuadrado es estabilidad, orden, quietud, plenitud, razón, idea, pensamiento, finitud, equilibrio, reposo, estatismo. Detención. Partes definidas. Indisoluble, inalterable. Memoria. 

Círculo es movimiento, desorden, transición, incertidumbre, incompletitud, infinitud, giro, fluidez, vulgaridad, alteración, olvido, huida, disolución, reproducción. La profundidad continúa. El punto exacto intermedio entre ellos es el triángulo, que es el poder, la disciplina, el mando, la decisión, el partido, la capacidad de crear o destruir, de hacer. Es decir, es la creatividad. El valor jerarquizado. La ley.  

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